La perseverancia

Lo que nos importa es la relación que mantenemos con las personas que visitamos.

No nos da miedo que, aparentemente, nos manifiesten no necesitar nada. Transmitimos poco a poco que lo que más nos importa es la persona, la relación que llegamos a establecer y, en muchas ocasiones, eso es precisamente lo que permite  volver a confiar en si mismo para empezar a cambiar la propia situación.

Josep y Mateu relatan como ese cambio es posible. Como la relación con la persona en situación de sin hogar puede provocar el cambio de su situación.

LA PERSEVERANCIA

 

Lo suyo es dormir en la calle, pedir limosna en su esquina de siempre, adular a los vecinos que le dan mucho y agradecer con la boca pequeña a los que le dan menos.

Aunque parezca increíble hoy nos ha pedido dormir en pensión y al decirle que si quería la tenía reservada para esta misma noche, hasta nos ha abrazado y ha dado gracias al cielo por ello. Atrás quedan las primeras visitas amigables y también las últimas que acabaron en insultos porque no le dábamos  el dinero que nos pedía. Por ese motivo se enfadó mucho con nosotros, pero a pesar de ello decidimos ser perseverantes y seguir visitándola, pero eso si, cambiando la visita por un educado saludo

 

– Buenos días Sra. Josefa

– Adiós buenos días, -nos contestaba ella

 

Y así durante meses. Pero la semana pasada algo cambió. Se encontró a Miquel en la calle Carretas y ella misma apuntó la posibilidad de dormir en pensión.

Nosotros solo hemos tenido que visitarla y proponérselo para que hoy aceptase la invitación.

Ha sido muy gratificante, aunque sabemos que eso es tan solo el primer paso hacia lo que nosotros llamamos “normalización”. Un paso vacilante como el de un niño que aprende a andar, pero un paso a fin de cuentas, determinado y deseado por ella.

Pero Josefa no es una niña, sino una persona adulta con su historia personal, sus experiencias vividas en soledad y en condiciones precarias y que al igual que a todos le condicionan de una manera determinada y por ello no es fácil que se incorpore a nuestra dinámica de vida de una forma rápida.

Sabemos que esta tarde ha pasado por Arrels, lo que no sabemos es si dormirá esta noche en la pensión y si lo hace por cuanto tiempo será, aunque eso en el fondo no es importante, lo que es substancial es que esta petición la ha hecho libremente y desde  su propia autonomía,

Hoy Mateu y yo estamos contentos, aunque creemos y ojala nos equivoquemos, que todavía falta mucho camino por recorrer. Lo ideal sería que fuera viniendo por el centro, al menos algunas veces para que pudiera comprobar que la familia de Arrels, duerma o no duerma en pensión, estará siempre a su lado.

Pero esa será su decisión. Mientras tanto, nosotros seguiremos visitándola y seguramente tras lo ocurrido hoy, podremos volver a tener con ella visitas y charlas amigables.

 

 

Josep i Mateu

8 de Noviembre 2007

Arrels Fundació

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Quant a todoeltiempodelmundo

Soy Miquel Julià. Dicen que soy educador, pero en realidad soy persona. Mi quehacer discurre entre otras personas, en la calle, en hospitales,... Personas que se han visto arrojadas a vivir una situación de sin hogar. Miembro de Arrels Fundació. Barcelona
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4 respostes a La perseverancia

  1. Dani ha dit:

    No deixa de posar-me la pell de gallina d’imaginar-me el dia a dia de carrer i que pogueu observar aquests petits canvis en les persones.

    Ànims!

  2. Anna ha dit:

    Me acuerdo de aquella tarde en que conocí la señora Josefa en el centro. Me la presentó Miquel y estuvimos un rato charlando. La señora Josefa había dado un gran paso, o dos grandes pasos: acudir por primera vez en nuestro centro y aceptar la propuesta ya echa anteriormente de dormir en una pensión.

    Personalmente encontré a la señora Josefa encantadora. Muy nerviosa, independiente, con la mirada profunda. Me dejó muy claro que teníamos que respetar su tiempo. No quería sentirse agobiada, tenía muchas ganas de dormir durante muchas horas seguidas y después ‘ya veremos, ya veremos’, me decía. Yo sólo le pedía que pasase por el centro durante un ratito cada tarde. Para compartir un rato agradable, charlando, conociéndonos y empezando a forjar una relación. Una relación que sería la base para que la señora Josefa recupere su persona, se reencuentre a sí misma. Porque en la calle, la persona se siente excluída, al margen y pierde la confianza y la autoestima ante algunas miradas de recelo y desprecio de la gente que pasa.

    Esa tarde, Laida, la educadora en prácticas del centro, acompañó a la señora Josefa a la pensión. Su habitación estaba en el cuarto piso y cuando Laida se despidió la señora Josefa empezaba a subir con dificultad las escaleras. Lo cierto es que al final Josefa no se quedó en la pensión. ¿Sería por el costoso esfuerzo que le suponía subir las escaleras? ¿Sería porque no acababa de ver las cosas claras? Después de tanto tiempo al margen, supongo que debe ser difícil creer en un ofrecimiento a cambio de nada. Fuese por lo que fuese, Josefa decidió finalmente no quedarse en la pensión. Y yo me alegro y celebro que pudiese tomar una decisión con total libertad.

    Algunos pensaréis que el hecho de que finalmente Josefa no se quedara a dormir en la pensión es un fracaso. Pues yo os digo que no y os explicaré el porqué. Nuestro principal objetivo es acompañar a la gente que se encuentra en situación de sin hogar. Y acompañar significa, pues eso, acompañar, estar al lado de. Acompañar a cada persona en su proceso y respetando su ritmo. Josefa sigue viviendo en la calle y recibiendo visitas de la gente del equipo de calle. Por lo tanto, es consciente que respetamos sus decisiones y seguimos estando a su lado. Esto es lo más importante: Josefa se siente persona, tomando las riendas de su vida y tomando sus propias decisiones. Y ve que la gente de Arrels sigue estando a su lado. A mi entender, toda esta situación ha representado un paso de gigante para la señora Josefa. Sabe que estamos.

  3. JM ha dit:

    Las relaciones personales se han de basar, entre otros muchos valores (esperanza, amor, comprensión, paciencia (la gran virtud desconocida), atención, sentido del humor, confianza, gratuidad, etc.) en la perseverancia, pues cualquier tipo de relación a la que le pongamos un tiempo determinado de duración o cualquier otro tipo de limite, creo que no se le puede llamar relación, y aún menos que esta sea personal, es decir entre personas.
    Me alegro de que haya personas como Josep i Mateu que la lleven a la práctica, pues estoy seguro, por lo que explicas, que el resto de valores que he mencionado antes también están en su bagaje.

    Atentamente,

    JM

  4. JM ha dit:

    Apreciado Sr. Julià,

    Estaba leyendo unas citas de un viejo amigo y encontrado esta que me ha recordado la situación que describen Josep y Mateu (y muchas otras) y he creído oportuno enviarsela:
    “Nada fecundo se consigue, en el plano del espíritu,a través de una búsqueda utilitaria. Hay que dejar de lado toda preocupación pragmatista si se quiere producir un fruto sustancial y duradero” Henri de Lubac, sj

    JM

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